martes, 1 de julio de 2008

PERSONAJES DE LA RADIO Y ACTUACION (De Trinchera de la Noticia)  

0 comentarios

Pilar Aguirre


En los años 60 y 70 estuvo de moda “La Judea”, no sólo como evento religioso y tradicional de la Semana Santa sino también como un acto cultural, una obra de teatro.


En la representación de la Vida, Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, participaron actores nacionales como José Castillo Osejo, Pepe Ruiz (hoy cronista deportivo) Benjamín Zapata, Socorro Mojica, Pilar Aguirre, Carlos Lara Cruz (Care Lara)-


Luego de la presentación semana santera, los actores eran invitados a recorrer los departamentos de la nación. En Managua debutaban en el estadio nacional, antes Anastasio Somoza, después Rigoberto López Pérez y hoy Denis Martínez. El escenario se preparaba cuidadosamente con la escenografía correspondiente, con micrófonos es los lugares donde se produciría el diálogo para que todos lo pudiesen escuchar.


Pilar Aguirre, una de las artistas más grandes de las tablas nicaragüenses gozaba de un increíble humor. Cuentan que una vez, interpretando a una de las magdalenas, debía arrodillarse para pedirle ayuda a Jesús de Nazareth, representado por Pepe Ruiz, y de pronto empezaron a picarla las hormigas.


La Pilucha, como le decían sus amigas, no se aguantó el feroz ataque, y olvidando que el micrófono estaba abierto exclamó con un grito: “Hay hijuepueta me picaron las hormigas”.


Claro, fue entonces cuando se dio cuenta, de la calidad de los micrófonos y los parlantes instalados por todo el estadio nacional.



Pepe Ruiz


La Judea estaba llegando a su última escena. Cristo (Pepe Ruiz) estaba crucificado, a su lado Carlos Lara Cruz, (Care Lara) hacia el papel de centurión romano. Su papel era vigilar que nadie se le acercara al crucificado.


Pepe de pronto empezó a experimentar cierta incomodidad que, por estar “crucificado” no podía resolver por si mismo. Además, la gente estaba atenta a sus movimientos.


La siguiente escena contaba con un despliegue de efectos de sonido y luces, consistente en rayos y truenos, la hora en que el condenado estaba supuesto a morir.


Pepe le suplicó en voz baja a Care Lara que le ayudara acomodarse porque si no iba a caerse. Sin embargo el “centurión”, poseído de su papel, le respondió: “Ningún soldado romano puede ayudar a un condenado a muerte”. Ruiz, siempre en voz baja, le ripostó: “Ya vas a ver hijo de puta, en cuanto me baje de la cruz, quien se las desquita soy yo”.


Carlos Reyes Sarmiento


Narrador deportivo, abogado y notario, siempre demostró a Pilar Aguirre un gran afecto y estima. Era de uno de los que siempre la llamaba, con cariño, la “Pilucha”.


Un día, entrando a radio Corporación, ambos se encontraron y el doctor Reyes Sarmiento la recibe eufórico: “¡Hola Pilucha mi amor, mi vida, estoy dispuesto a casarme con vos cuando querrás, mi vida es tuya!”


La estrella de la radiodifusión nacional lo observó muy seria, guardó silencio durante unos minutos y luego le contestó: “¿Y desde cuando te gusta la arqueología?”


Reyes promediaba los treinta años y Aguirre pasaba de los 75 años de edad. Carlos actualmente continúa su labor deportiva por radio La Primerísima.


Abel Garay Santamaría


Dotado de una voz potente, era el “comercialista” (lector de anuncios) en las transmisiones de béisbol y también se desempeñaba con buen suceso como lector de noticias. Es una de las voces privilegiadas de nuestro país.


La gente lo buscaba para conocerlo, creyendo que al igual que su voz era un tipo alto, fuerte y de gran presencia. Un día, Sucre Frech, Julio El Porteño Jarquin, Emilio Núñez, Francisco Pavón y el maestro José Castillo Osejo transmitían el juego Boer–San Fernando en el estadio Roberto Clemente de Masaya.


De pronto, llegó un personaje muy popular de la localidad y saludó a Sucre, a Castillo Osejo, y luego a “Abelito”, como le decían cariñosamente sus compañeros.


“¿Así que usted es don Abel Garay?” le preguntó para estar seguro. Y aquel le repondió: “Si señor a sus órdenes”.


El personaje de la historia, un cantante de la quiniela, lo quedó viendo de abajo, hasta un poco más arriba, y luego le dijo: “Pero usted, don Abel, no es chaparro, como dicen algunos, usted es “patango”.


El staff soltó en carcajadas y Abelito solamente dijo “ya me jodió el cantante”.



Heriberto Gadea Mantilla


Una celebridad de la época de oro de Radio Mundial compartió escenarios y formó parte del cuadro dramático de la ex catedral radial con José Dibb McConell, Antonio Penztke Torres, José Ortega Chamorro, Aura María Ruiz, Yolanda Fabián. Un admirador de Carlos Gardel y con la excepción de Danilo Aguirre y de Eduardo López Meza, muy pocos en Nicaragua saben del “Zorzal Criollo” como él.


Heriberto tiene la más completa colección de discos y hasta fotografías suyas en la tumba del cantante en el cementerio La Chacarita, en Buenos Aires, Argentina.


Estaba recién fallecido José Dibb McConell, y el ambiente de dolor embargaba a todos, los comentarios seguían siendo sobre su obra, vida y arte. Un día de tanto, Gadea Mantilla se acercó a la sala de prensa de la Mundial, donde estaban instalados los teletipos, por cierto eran la novedad del momento con su rítmico teclear y sonido escandaloso.


y lo ultimo en tecnología informativa, los teletipos eran maquinas de escribir especiales, que se activaban conforme le llegaban las noticias. Heriberto, apesadumbrado por la muerte de McConell, tenia la imaginación en sus recuerdos, cuando se activo el teletipo.


Gadea quedó viendo la máquina que tecleaba sola y una corriente gélida le recorrió la espalda. Salió corriendo de la sala sin decir palabra hasta unos días después cuando confesó que al activarse el teletipo, con las más recientes noticias, sólo pensó que alguna travesura del finado McConell que estaba escribiendo la conclusión del Derecho de Nacer, para llevarla al teatro.


Durante la campaña electoral de Arnoldo Alemán en 1996, la caravana donde viajaba fue atacada por un ex contra, El Lobo, que mató a un policía e hirió a Gadea, cuyo brazo quedó inutilizado. Es el padre de Norma Elena, otra voz bellísima del arte nacional, como la de Carmencito Avilés.

What next?

You can also bookmark this post using your favorite bookmarking service:

Related Posts by Categories